¿Qué nos espera este 2013 en la UBA?

Este 2013 arrancó bastante convulsionado.
Problemas que venimos arrastrando, y nuevos, se van acumulando.
Estructuralmente lo más grave pasa por: los recortes presupuestarios, las cesantías, la mercantilización de la educación y el intento de aplicar reformas de planes de estudios de las distintas carreras acordes con los intereses del Gobierno Nacional.

A éstos problemas, se le agregan varias decisiones fundamentales para la vida académica que deberemos tomar éste año: el próximo Congreso de la FUBA, la futura elección de rector de la universidad, y sobre todo, pensando cómo parte del Movimiento Estudiantil, ponernos a debatir cómo dar la batalla por la producción del conocimiento y sobre la universidad que queremos. Es parte de lo que buscamos y por lo que luchamos en la universidad, donde debe estar presente nuestra propuesta para la transformación social.
En este marco es necesario pensar objetivos, tanto inmediatos, como a mediano y largo plazo.

Se hace indispensable que comprendamos el rol fundamental que tiene la FUBA para los estudiantes, su deber como herramienta de lucha que lidere, y  logre nuclear en ella al movimiento estudiantil.
En ésta, los centros de estudiantes de las diferentes facultades deben comprenderse y empezar a actuar como columna Vertebral de la Federación, siendo lo que lo alimenta y que lleva adelante sus reivindicaciones históricas.
Las comisiones por carrera y por espacio existentes cumplen un papel muy importante a la hora de acercar al estudiantado, en ellas se discute y se acciona en relación a temas directamente relacionados a la carrera o a un espacio o problema determinado, lo cual permite que muchos estudiantes no agrupados se sientan contenidos por dichas comisiones y sean más proclives a la participación en la vida facultativa, en contraposición directa a la idea impuesta por el sistema de ir a la universidad sólo a cursar, cómo si ésta fuera un mero servicio.

En cuanto al programa histórico de la FUBA, éste sigue manteniendo plena vigencia, pero representa un plan de lucha a largo plazo; la lucha por la democratización del co-gobierno, voz y voto para los no docentes y la unificación del claustro docente no son sólo consignas, sino que significan avanzar sobre el poder y la estructura del sistema en cómo Gobiernan y manejan nuestra Universidad.
A partir de la reforma universitaria del año 1918, se logró una de las más importantes conquistas que se obtuvieron en las universidades a nivel mundial, se implementó, entre otras, la figura del co-gobierno.
Esto sólo fue posible como resultado de luchas del movimiento estudiantil organizado y consciente.
El cuerpo del Co-gobierno, que se implementa a través del Consejo Directivo, está conformado por estudiantes, graduados y profesores, y tiene como principales funciones la aprobación de planes de estudio, designación de docentes a través del nombramiento de jurados, distribución del presupuesto, etc.
Actualmente el co-gobierno dista de uno realmente democrático, la mayoría que poseen los profesores y la baja representación que tienen los estudiantes y  graduados, impide que hablemos de una democracia representativa y participativa, si apeláramos a lo lógico, somos los estudiantes la mayoría en el sistema educativo, y sin embargo, somos los que menos voto tenemos.
La reforma del estatuto, una de las tantas promesas incumplidas por el actual rector, es una necesidad de primer orden.

El programa de la FUBA contempla también la unificación del claustro  docente. Actualmente el Consejo Directivo está conformado por 8 representantes de éste claustro, 4 por parte de los estudiantes y 4 por parte de los graduados, los profesores auxiliares y jefes de trabajos prácticos están representados por el de los graduados.
Al hablar de unificación del claustro docente, exigimos que los profesores auxiliares y jefes de trabajos prácticos puedan ser votados y actúen en consecuencia dentro del claustro docente.
¿Por qué? Éstos representan más del 60% del total de los docentes, muchos cobrando ad honorem y mayoritariamente son quienes sostienen las cátedras.
A esto se le suma la histórica lucha de los no docentes por tener voz y voto, siendo todos los trabajadores de nuestra universidad.
Como podemos ver, éste programa tiene plena vigencia, pero necesitamos ampliarlo, y tener uno de donde podamos desglosar un plan de lucha que nos permita avanzar hacia la democratización de los órganos de co-gobierno y una universidad al servicio del pueblo.
Para transformar ésto, no basta con los cientos que militamos, ni los miles concientizados, debemos ser muchos más, y debemos ir luchando para avanzar para cumplir estos objetivos.

Es el momento de plantearnos, hoy, que queremos para mañana,  precisamos movilizar a los compañeros, como también es de suma importancia, y esencial, que construyamos una fuerza política que dispute todos los espacios de poder, no sólo los de Gobierno, sino que se encargue de dar la disputa por las perspectivas ideológicas, políticas y prácticas de las cátedras, como también de la formación profesional, debemos prepararnos para ser Gobierno, cristalizando esto en las batallas que debemos dar en la universidad.

El camino es largo y lleno de obstáculos. Ante una educación al servicio de los intereses de unos pocos, debemos proponer una educación y una transformación social que se base en un desarrollo y una práctica científica al servicio del pueblo, puesta en las necesidades concretas de todas y todos los habitantes de nuestro suelo.

Es por eso que necesitamos unirnos, planificar en conjunto y seguir luchando para arrancar conquistas donde no pretender darlas.
Tomamos la frase del Manifiesto liminar redactado en el ’18 que dice que “La juventud ya no pide Exige que se le reconozca el derecho a exteriorizar ese pensamiento propio en los cuerpos universitarios por medio de sus representantes. Está cansada de soportar a los tiranos. Si ha sido capaz de realizar una revolución en las conciencias, no puede desconocérsele la capacidad de intervenir en el gobierno de su propia casa.” Y llamamos a tomarlo, ampliarlo y salir a luchar por él.
Como estudiantes, como guevaristas, y como revolucionarios, debemos apostar a dar todo de nosotros para construir la universidad que queremos.
Para eso, lograr nuestros objetivos, y como dijeron grandes revolucionarios de nuestra historia, necesitamos de toda nuestra audacia, audacia y más audacia.

Juventud Guevarista

jgenlauba@gmail.com

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